three generations of women

Repetimos lo que hacían nuestros padres

June 15, 20263 min read

Hay una pregunta que muchas personas se hacen, a veces en voz baja, a veces con un poco de culpa: "¿por qué hago lo mismo que hacía mi mamá?" O mi papá. "¿Por qué reacciono igual que ellos, si me prometí que yo iba a ser diferente?"

Si tú te has hecho esa pregunta, quiero que sepas que es una de las cosas más comunes que escucho. Y también quiero que sepas que tiene una explicación—y que se puede trabajar.

No lo elegiste conscientemente

Lo primero que quiero decirte es que no es tu culpa.

Esas maneras de reaccionar, esas creencias sobre lo que vales o sobre lo que te toca cargar, esos patrones—muchos de ellos no los escogiste tú. Se fueron pasando. De una generación a otra, sin que nadie se sentara a decirlo en voz alta. Simplemente se aprendieron, viendo, viviendo, creciendo en una casa donde así eran las cosas.

Por eso muchas veces los repetimos sin darnos cuenta. No entendemos el significado de por qué hacemos lo que hacemos. Nada más lo hacemos, como en automático.

El problema es que están guardados donde no llegamos

Aquí está lo difícil: esas cosas normalmente permanecen fuera de nuestra conciencia. No las tenemos ahí, a la mano, para poder revisarlas cuando queremos.

Están guardadas más profundo. En esa parte donde viven nuestros recuerdos, nuestras emociones, las vivencias que nos marcaron. Y por eso, por más que uno se proponga "yo voy a ser diferente," a veces el patrón regresa. Porque estamos trabajando desde arriba, desde la voluntad, pero la raíz sigue ahí abajo, intacta.

Y mientras no vayamos a esa raíz, es muy difícil que el cambio sea duradero.

Comprender de dónde viene lo cambia todo

En mi trabajo, cuando por fin llegamos a esa parte y la persona comprende de dónde viene lo que está viviendo, pasa algo muy bonito.

Deja de juzgarse tanto. Empieza a verse desde otro lugar—no desde el "¿por qué soy así?", sino desde una mayor comprensión. Porque cuando entiendes que eso que cargas no empezó contigo, que venía de antes, te vuelves un poco más compasiva contigo misma. Y desde ahí sí se puede trabajar.

Porque lo que hemos pasado nos marca a cada uno. Ninguna historia es igual. Y entender la tuya—de verdad entenderla—es lo que te permite empezar a soltarla.

Tú puedes ser donde el patrón se detiene

Quiero que te quedes con esto: el que hayas heredado algo no significa que se lo tengas que heredar tú a los que vienen después.

Se puede cortar. Se puede transformar. No de la noche a la mañana, porque esto es un proceso—pero se puede. Yo lo he visto muchas veces. Personas que llegan repitiendo lo mismo que vivieron en su casa, y que después de trabajar la raíz, empiezan a reaccionar diferente. A criar diferente. A relacionarse diferente.

Y eso no solo te cambia a ti. Cambia lo que sigue.


Si estás pasando por un momento difícil, quiero decirte que pedir ayuda no es una debilidad—es un acto de valentía. Soy Itziar Ramos, de Centro Mente en Calma.

Puedes encontrarme en el directorio de Rootlight Collective.

Itziar Ramos
Itziar Ramos|Practitioner
Psicóloga titulada con maestría en hipnosis y regresiones. Fundadora de Centro Mente en Calma, ofrece acompañamiento emocional individual y grupal, y talleres de bienestar en empresas.
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